Las crisis en Argentina tienden a afectar más a las mujeres y la que generó la pandemia de Covid-19 no es una excepción. La crisis actual recrudeció un problema estructural del mercado de trabajo: las mujeres participan menos de la economía y, cuando lo hacen, enfrentan barreras en toda su trayectoria laboral. Estas desigualdades de género no ocurren en el vacío: interactúan con la desigualdad socioeconómica, pero también con otras (como el estatus migratorio, la ubicación geográfica, o el origen étnico). Gran parte de esto se debe a la tensión entre los cuidados no remunerados dentro del hogar y la necesidad de generar ingresos. Por otra parte, las mujeres suelen no formar parte de los ámbitos de decisión donde se definen los cursos de acción.

 

El contexto actual abre una oportunidad para reconstruir creativamente la economía argentina lidiando con las desigualdades previas y buscando equiparar oportunidades. Esta agenda cobra además especial importancia en un contexto de recesión: una mayor participación laboral de las mujeres tendría un impacto positivo en el crecimiento económico.


OBJETIVO 1

Promover la contratación de mujeres en empleos formales del sector privado y fomentar una mejor participación de las mujeres en sectores tradicionalmente masculinizados, incluyendo empresas lideradas por mujeres

1) Fomentar procesos organizacionales libres de sesgos de género: regular los anuncios de búsquedas laborales, utilizar evaluaciones basadas en habilidades e implementar estrategias de promoción transparentes, entre otros.

2) Potenciar los mecanismos para la formalización de las trabajadoras en todos los sectores de la economía, especialmente de las trabajadoras de casas particulares.

 

3) Implementar incentivos fiscales contratación de mujeres, especialmente en los sectores STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática), teniendo en cuenta las restricciones presupuestarias.

 

4) Favorecer el crecimiento de los emprendimientos liderados por mujeres y de empresas cuyos directorios son paritarios mediante, entre otros el acceso al crédito, a nuevos mercados y un esquema preferencial en las compras públicas.

 

5) Transversalizar la perspectiva de género en las becas a estudiantes en situación de vulnerabilidad de ingresos, promoviendo su participación en espacios no tradicionales y brindando servicios que faciliten con corresponsabilidad la conciliación del cuidado con el sostenimiento de las trayectorias educativas) y fomentar la participación de las mujeres en las carreras STEM, a través de incentivos como becas a estudiantes, o incentivos a las universidades que se propongan metas y las cumplan.

 

6) Remover las barreras legales para la participación de mujeres en determinados sectores.

 

7) Permear la perspectiva de género en los sistemas de información en los sectores público y privado: poner en marcha mecanismos para visibilizar a las empresas que promuevan mayor participación femenina: premios o distinciones, visibilizar aquellas ya existentes como el Referencial Nº11 de IRAM de Gestión de la Calidad Ocupacional, o nuevos como un Premio Nacional a la Diversidad, en el marco del Premio Nacional a la Calidad y fomentar mecanismos de medición y uso de la información con desagregación por género (por ejemplo, incorporar la perspectiva de género en los presupuestos de las empresas y en el presupuesto del sector público).

OBJETIVO 2

Redistribuir el trabajo de cuidados no remunerado

8) Establecer un régimen de licencias para el cuidado de hijas/os basados en los principios de universalidad, adaptabilidad y coparentalidad. En pos de lograrlo, se propone avanzar de manera gradual en la ampliación del régimen actual, teniendo en cuenta las restricciones presupuestarias.

 

9) Ampliar la cobertura de los espacios de crianza, enseñanza y cuidado (CEC) de calidad para la primera infancia, acelerar la ampliación de la jornada extendida para la educación primaria, y potenciar un mayor alcance de los servicios dirigidos al cuidado de las personas mayores y de las personas con discapacidad con dependencia.

OBJETIVO 3

Romper estereotipos y fomentar y visibilizar la participación de las mujeres en la discusión y la toma de decisiones

10) Acelerar el cambio cultural promoviendo una comunicación con perspectiva de género y transversalizando la perspectiva de género en la educación (por ejemplo, abordando la violencia simbólica en la publicidad y fortaleciendo la Educación Sexual Integral en los distintos niveles educativos).

 

11) Fomentar la participación de mujeres en las mesas de diálogo (tanto las actuales como aquellas que puedan crearse de diálogo institucionalizado como el Consejo Económico y Social). Por ejemplo, convocando a dos representantes por cada institución en lugar de solo a la máxima autoridad, fomentando que la segunda persona sea una mujer. En la misma línea, proponemos que las instituciones adopten buenas prácticas de no participar en conferencias y paneles de solo varones.

 

12) Incentivar la adopción de garantías de equidad en los directorios de las empresas privadas y de propiedad estatal, en las asociaciones colegiadas de distinto tipo y consejos del sector privado y sindical. Estas garantías (por ejemplo, a través de cupos) pueden aplicarse de manera gradual y voluntaria en distintos tipos de instituciones (por ejemplo, empezando por aquellas empresas de mayor tamaño o que cotizan en Bolsas de Valores) y dando los tiempos necesarios para la adecuación.

 

Estas propuestas se nutren de las investigaciones y del trabajo que llevan adelante las organizaciones que vienen impulsando la autonomía económica de las mujeres. Consultá algunos de estos estudios en la sección PUBLICACIONES.